lunes, 24 de mayo de 2010

El Helecho y el Bambú, una fábula relacionada con el liderazgo

Existen muchas definiciones del liderazgo, pero una que me gusta especialmente es la de Stephen Covey. El dice lo siguiente:

El liderazgo consiste en comunicar la valía y el potencial de las personas de forma tan clara que ellos se sientan inspirados a verlo en ellos mismos

Esta es una definición muy interesante porque de alguna manera nos permite entender que el trabajo de un gran líder consiste en identificar y desarrollar el potencial y el talento en otros.

Pero en la práctica, y particularmente cuando uno trabaja este tema con los niños, niñas y adolescente, se encuentra que muchos de ellos no responden, o responden muy lentamente a este tipo de procesos.

La conclusión natural cuando alguien no responde a los estímulos o al "coaching" es que esa persona no está dispuesta a crecer, e incluso uno podría pensar en interrumpir del todo el proceso.

Pero el día de ayer encontré una interesante fábula, que me permitió ver que quizás los procesos internos en cada uno de nosotros tienen ritmos diferentes. Y probablemente el entender dichos ciclos nos puede permitir ser un poco más pacientes y comprensivos cuando algunos procesos no van a la velocidad que esperamos.

Espero les guste esta interesante fábula:


El Helecho Y El Bambu
View more presentations from Alex Maya.

domingo, 2 de mayo de 2010

Gandhi y el pacifismo proactivo

La esencia del primer hábito (ser proactivos) consiste en hacer que las cosas sucedan. Es decir, en tomar la iniciativa y actuar. Esto a menudo nos da la imagen de que debemos dejar atrás la pasividad e incluso ser agresivos en nuestras acciones.

Sin embargo, nada es más alejado de la realidad que este enfoque. En realidad podemos ser muy proactivos, y sin embargo podemos tener un enfoque pacífico. En realidad, recuerdo que una de las grandes enseñanzas que saqué de la película sobre la vida de Gandhi, es que ser pacifista no quiere decir ser pasivo!, sino que al contrario, un pacifista efectivo es un gran activista!.

Por eso hoy quiero traerles un ejemplo maravilloso de ese pacifismo proactivo que Gandhi expresó en su vida, y que se expresa de forma muy clara en su historia de la marcha de la Sal:

El año: 1930. El lugar: la India. Un anciano en apariencia débil, sin posición y poder convencional, decidió desafiar al imperio más grande que hubiera conocido el mundo. La dominación colonial se había prolongado durante cuatro siglos y había llegado el momento de ponerle fin. Habían sido incontables las peticiones contra la injusticia que nadie había querido escuchar. Era hora de utilizar el poder y la acción. Pero, ¿cómo? El anciano reflexionó durante mucho tiempo acerca de cuál sería el método acertado y finalmente se le ocurrió una estrategia. El dominio del imperio sobre la India se apoyaba en el impuesto a la Sal, impuesto que hasta los más pobres y hambrientos debían pagar para sobrevivir. Estaba prohibido fabricar sal, aunque fuera para consumo personal. El anciano decidió quebrantar esa ley injusta marchando hasta el mar para hacer sal a partir de agua salada.

Cuando el anciano les anunció su proyecto sus colegas en la política, muchos se preguntaron si se habría vuelto loco. ¿Pensaba desafiar al imperio mediante la producción de un puñado de sal? El anciano envió entonces una carta las autoridades imperiales en la cual explicaba su no a la ley de la sal, les pedía que la abolieran y les anunciaba lo que haría en caso de que no cedieran. Los funcionarios se burlaron. ¿Quién prestaría atención a semejante demostración? Decidieron que la mejor manera de responder no era detenerlo sino permitirle hacer el ridículo.

El anciano salió de su hogar y se puso en camino apoyado en su callado, en compañía de ochenta compañeros, con destino al mar, a casi 400 km de distancia. A medida que avanzaba, día a día, se le fueron uniendo miles de personas. Cuando llegó al mar y produjo la sal, los ojos de toda la india estaban puestos en él, mientras el resto del mundo observaba. Cuando la noticia corrió por todo el país, miles de personas comenzaron a fabricar y consumir la sal "ilegal". Las autoridades imperiales no tardaron en reconocer que no tenían otra alternativa que encarcelar al anciano para frenar la rebelión. De nada sirvió. A los pocos meses, las cárceles están llenas de cientos de miles de presos que protestaban. El país prácticamente se paralizó. La sonrisa sardónica se había borrado de los rostros de las autoridades imperiales.

A los pocos meses, las autoridades se dieron llegaron al anciano. Para sorpresa del mundo entero el virrey, representante del rey, se sentó con un indio negociar un acuerdo en términos equitativos. Acordaron que las personas que habitaban en las cosas podría fabricar su propia sal sin tener que pagar impuestos. Ese fue el comienzo del fin del imperio y un ejemplo sobresaliente de cómo la proactividad y el pacifismo no solamente pueden convivir, sino que también son capaces de lograr exitos significativos.

domingo, 21 de marzo de 2010

Sinergia al interior de los "Verdes"

Hoy quiero hablar del sexto hábito de las personas altamente efectivas. Este hábito se denomina Sinergia, y definida de manera sencilla, nos dice que 1+1 no tiene porque ser necesariamente 2, sino que se puede convertir en 3, 5 o 1000. Es decir, Sinergia es la relación que existe entre las partes de un todo, en la que el resultado total siempre será mayor a la suma de sus partes .

La principal característica de la sinergia consiste en valorar las diferencias. En realidad, son estas diferencias las que generan el factor potenciador de un equipo. La clave consiste en respetarlas, construir sobre sus fuerzas y a través de esto equilibrar las debilidades.

Todo esto suena muy bien en la teoría, pero desafortunadamente aplicar este hábito en Colombia es un reto complejo, debido a que no somos una sociedad acostumbrada a trabajar en equipo. Sin embargo, tres políticos reconocidos por sus logros en el cargo de la alcaldía de Bogotá decidieron unirse y trabajar un concepto novedoso: el del liderazgo colectivo, como una versión superior y mejorada del liderazgo individual.

Cada uno de ellos decidieron valorar sus diferencias y construir un conjunto sinérgico, con base en la idea de un país diferente. Sus fortalezas son reconocidas, por ejemplo Lucho Garzón es fuerte en el frente de gestionar programas que benefician a los pobres, Antanas Mockus es hábil desarrollando el civismo y la ética y Enrique Peñalosa en el tema de movilidad y en la ejecución de programas.

Un reportaje de la revista semana resumió muy bien el enfoque sinérgico del trío:

La campaña de los ‘tres tenores’ fue renovadora. Para empezar, la unión de tres líderes que vienen de tradiciones, ideologías y grupos diferentes que lograron poner el énfasis en sus afinidades y no en sus contradicciones. Cada uno de ellos le dejó un legado distinto pero complementario a Bogotá durante su administración, por lo que vendieron la imagen de ser un gran equipo. En los debates se elogiaron mutuamente, recorrieron el país juntos, y en la publicidad siempre aparecieron los tres. Algo que contrasta con la voracidad de otras campañas donde la competencia ha sido despiadada y en muchos casos, sucia.

Así que en medio de una gran polarización nacional, ellos decidieron unirse dejando atrás sus diferencias y asumieron la política como el arte de lo posible. Enrique Peñalosa describió una de las claves del éxito de este enfoque:

Compartimos, no sólo la manera de hacer política sino muchos principios. Lo más interesante es el lado humano del trío. Estamos en una edad similar y hemos realizado muchos sueños por la sociedad. Es un trabajo de pasión por Colombia y verde. Aquí no hay codazos.

Lo que han hecho estos tres políticos es algo completamente novedoso en este país. Y mucho más lo ha sido su enfoque basado en principios. Recientemente un prestigioso analista político en Colombia describía este significativo logro de forma contundente:

En relación con el Partido Verde y con independencia del programa que presentaron los ex alcaldes, la campaña que hicieron fue algo extraordinario. Lo sería en cualquier parte del mundo —¿dónde se ha visto que tres grandes figuras políticas de un país hagan una campaña para que cada uno elogie lo que los otros dos hicieron?— pero lo es sobre todo en Colombia, un país furioso, en donde la política se hace como una guerra y en donde la filantropía electoral escasea tanto como las auroras boreales. Pero lo es por una razón más significativa: por ser un ejemplo único de subordinación de los intereses individuales a los colectivos. Esto me recuerda la célebre respuesta del profesor Yu Takeuchi cuando le preguntaron por la diferencia entre los colombianos y los japoneses. Lo que pasa es que, dijo el profesor en un tono elegante y demoledor, un colombiano es más inteligente que un japonés, pero dos japoneses son más inteligentes que dos colombianos. La campaña de los ex alcaldes desafía esa incapacidad nuestra, casi genética, para las empresas colectivas.



Sin duda alguna este ha sido un ejemplo realmente inspirador. Hoy en día, y después de las elecciones presidenciales, el pueblo de Colombia ha escogido el candidato del partido Verde y es Antanas Mockus. Una semana después de las elecciones, su unión se ve muy sólida y creo que pocas cosas serían tan buenas para este país como el hecho de que ellos logren su victoria y nos ayuden a construir una Colombia mejor. Sería sin duda, una victoria basada en el principio del Sexto Hábito.

martes, 16 de marzo de 2010

Liderazgo: Carácter y Principios

Hoy les traigo otro interesante video de Stephen Covey, donde nos cuenta interesantes conclusiones de un estudio sobre la literatura del éxito de los últimos 200 años.

Este estudio fue la base del planteamiento de los 7 hábitos de las personas altamente efectivas. Nos muestra que solamente el liderazgo basado en principios nos da efectividad duradera en el largo plazo.


domingo, 14 de marzo de 2010

Charles Chaplin y el liderazgo autorenovador

El séptimo hábito de las personas altamente efectivas se denomina "afilar la sierra". Stephen Covey lo llama así en alusión a la historia de un leñador que se encuentra en pleno bosque tratando con mucho afán de derribar árboles con su hacha y que -a pesar de estar totalmente exhausto- dice que no tiene tiempo de tomarse una pausa para afilar su sierra. El no se da cuenta que, dedicándole unos minutos a afilarla le ahorraría muchas horas de esfuerzo.

En otras palabras, "afilar la sierra" es el hábito de la mejora continua. Es el hábito de tomar tiempo para invertirlo en nosotros mismos, de forma que podamos ascender en la espiral de cambio y crecimiento. Cuando este hábito se enlaza con el primer hábito de la proactividad, que consiste en tomar la iniciativa para que las cosas sucedan, empezamos a ver en las personas un alto nivel de efectividad personal.


Déjeme compartir con ustedes, queridos lectores, una historia inspiradora del libro de Robert Maxwell, sobre un personaje muy famoso que ejemplificó en su vida un tipo de liderazgo que conjugaba a la perfección la aplicación del primero y del séptimo hábito. Me refiero a la historia del famoso Humorista Charles Chaplin.

En su epoca, Chaplin llegó a ser la persona más famosa del planeta. Sin embargo, nació nadie le hubiera predicho tanta fama. Nacido en la pobreza dentro un matrimonio de músicos ingleses, se encontró en la calle de muy pequeño cuando su madre fue internada en una institución para enfermos mentales.

Después de años en asilos y orfanatos, comenzó a trabajar en el teatro para sobrevivir. A los 17 ya era un actor veterano. En 1914, cuando estaban en la mitad de la década de sus 20, trabajó para Max Zennet en los estudios Keystone en Hollywood, ganando US$ 150 a la semana. Durante ese primer año en ese negocio la cinematografía hizo 35 películas trabajando como autor, escritor y director.

Todos reconocieron su talento de inmediato y su popularidad creció. un año más tarde ganaba US$ 1250 a la semana. En 1918 hizo algo sin precedente firmó el primer contrato de 1 millón de dólares de la industria del entretenimiento. A los 29 años de la era rico, famoso y el productor de películas más poderoso del mundo.

Chaplin tuvo éxito porque tenía un gran talento y un empuje increíble. Pero esas características eran alimentadas por la habilidad para aprender. Continuamente se esforzaba por crecer y perfeccionar su arte. Aunque era el autor más popular y mejor pagado del mundo buscaba siempre mejorarse a sí mismo y renovar sus habilidades continuamente .

En una entrevista explicó su deseo de mejorar:

Cuando estoy viendo alguna de mis películas presentadas a una audiencia siempre pongo mucha atención a lo que no los hace reír. Si por ejemplo varias audiencias no se ríen en un acto que para mí es cómico, inmediatamente comienzo a desmenuzar ese fragmento para descubrir qué estaba equivocado en la idea o en su ejecución. Si oigo algún ligero murmullo de risa por algo que yo no esperaba que fuera gracioso, me pregunto por qué esa parte particular produjo risas.

Ese deseo de crecer lo hizo exitoso económicamente y le produjo un alto nivel de excelencia para todo lo que hacía. En sus primeros días, el trabajo de Chaplin fue aclamado como "entretenimiento maravilloso".

Con el paso del tiempo fue reconocido como un genio cómico. Hoy en día muchas de esas películas son consideradas obras maestras y él es apreciado como una los más grandes productores de todos los tiempos.

El crítico de cine y escritor de guiones James Eigi escribió:

En la obra de Chaplin se encuentra la más fina pantomima, la más profunda emoción, la más rica y más conmovedora poesía.

Si cuando alcanzó el éxito Chaplin hubiera sustituido su habilidad para aprender por la complacencia o por la autosatisfacción arrogante, su nombre hubiera estado exactamente junto con Ford Sterling o Ben Turpin, estrella de peliculas de la época, que ya se han olvidado. Pero Chaplin se mantuvo creciendo y aprendiendo como actor, director y algunas veces ejecutivo de películas.

Cuando la experiencia le enseñó que los productores de películas estaban a merced de estudios y distribuidores inicio con tres socios más su propia compañia, "United Artist", la cual hoy en día sigue estando en el negocio.

Por esa razón Chaplin es un buen ejemplo de lo importante que es autorenovarse (Hábito 7) y tomar la iniciativa no dejándose caer en la complacencia (Hábito 1). Su ejemplo no solamente nos enseña la importancia de vivir esos hábitos, sino que además su vida ha dejado un gran legado que ni siquiera el paso de los años ha sido capaz de hacerlo olvidar.

En los próximos artículos exploraremos en más detalle cada uno de estos hábitos, y veremos por ejemplo, que el hábito de la autorenovación trabaja en cuatro dimensiones: la mente, el cuerpo, el corazón y el espíritu. Hoy hemos visto solamente la aplicación del hábito en una sola de esas dimensiones.

sábado, 13 de marzo de 2010

Un panorama general de los 7 Hábitos

El eje central del programa de liderazgo de la Fundación Yo Creo en Mí son los 7 Hábitos de las Personas Altamente Efectivas. Esta metodología fue desarrollada por el Dr. Stephen Covey, en un libro que ha vendido más de 10 millones de ejemplares a nivel mundial.

En las actividades de la Fundación buscamos que todo esté permeado por los hábitos. Cada, enseñanza, cada programa, y en especial la actitud de nosotros como líderes de los niños, niñas y adolescentes que están a nuestro cargo.

En este blog quiero empezar a mostrar ejemplos prácticos de los hábitos en las vidas de muchos de los grandes líderes que han surgido en la historia. Y por esa razón quisiera que todos los lectores se sintonizaran con cada uno de los hábitos.

Este es un excelente video que puede ayudarles a todos a entender mejor la esencia de esta metodología, que sin duda otorga herramientas muy poderosas para lograr la efectividad personal.


viernes, 5 de marzo de 2010

El liderazgo no pertenece solo a los Jefes

Estos días en nuestra fundación hemos estado repensando y reorganizando los roles de liderazgo de todas las personas al interior de la organización, incluyendo los niños, niñas y adolescentes.

Como parte de mi reflexión sobre este tema recordé una frase muy interesante de Peter Senge, autor del best seller de gerencia "La quinta disciplina":

Nosotros típicamente pensamos que el líder es la persona en la cima de una organización. Pero si uno define un líder de esta forma, entonces uno le niega a todas las demás personas en la organización la oportunidad de ser un líder.


En mi opinión esta es una frase sabia, porque a menudo se cree que el liderazgo en un concepto excluyente o al que una afortunada minoría solamente puede acceder. Sin embargo, el gran cambio de paradigma en cuanto al concepto de liderazgo consiste en encontrarlo y desarrollarlo dentro de todos los niveles de la organización.

El activista político norteamericano Ralph Nader resumió esto de forma perfecta con la siguiente frase:

El trabajo de un líder hoy en día no consiste en crear seguidores. Consiste en crear más líderes