viernes, 26 de febrero de 2010

Benjamin Franklin y el liderazgo basado en principios

Hoy quiero traerles a ustedes la historia de un hombre que demostró que el liderazgo extraordinario es posible: me refiero a Benjamin Franklin, quién ha sido llamado "el primer gran norteamericano" por la influencia que ejerció sobre el carácter de su nación.

Este humilde tipógrafo, humorista y filósofo de campanario llegó a ser reconocido universalmente como uno de los más grandes sabios del mundo, como un notable emprendedor y hombre de negocios, y por encima de todo eso, como una persona que le aportó enormemente a su nación y la humanidad.

Peter Drucker, uno de los genios del pensamiento gerencial del siglo XX, solía decir que el liderazgo está definido por resultados de una persona, y no por sus atributos. Desde esta perspectiva Benjamin Franklin se destaca como un líder difícil de imitar, ya que desde muy joven demostró su gran iniciativa y una enorme capacidad para mostrar resultados.

En el periódico de su hermano colaboraba secretamente y a los 16 años asumió la dirección. Se hizo vegetariano para economizar dinero y poder comprar libros. A los 17 años emigró de Boston a Filadelfia, y allí, a la vuelta de pocos años gracias a una vida industriosa y frugal, se volvió dueño de una imprenta propia, de un periódico acreditado, y un famoso almanaque que publicó anualmente durante un cuarto de siglo.

Aprendió por sí mismo el francés, el español, el italiano y el latín; estudió las ciencias, perfeccionó el diseño de la chimeneas, inventó el pararrayos y una estufa eficiente que no quiso patentar, para que todos se beneficiarán. Fundó el célebre club de estudio llamado la "junta" que más adelante se convirtió en la sociedad filosófica americana. Fundó la primera biblioteca circulante, los primeros cuerpos de bomberos y de policía, y una academia que más tarde se transformó en la Universidad de Pennsylvania. También modernizó el servicio de correos, del cual fue administrador durante mucho tiempo.

Benjamin Franklin no solamente se convirtió en un hombre rico sino también en el más eminente ciudadano de su provincia, miembro de la asamblea y poseedor de una enorme influencia política. Las circunstancias lo convirtieron en estadista y diplomático y hasta cierto punto su historia se confunde con la historia de los Estados Unidos. Durante muchos años representó a las colonias en Inglaterra y Francia, negoció con esta última el tratado de alianza de 1778 y con Inglaterra la paz definitiva en 1783; fue miembro de la comisión que redactó la declaración de independencia y de la convención que dictó la constitución de los Estados Unidos. Incluso en su ancianidad ejerció el cargo de presidente Pennsylvania.

Sin embargo, el rasgo más importante de su liderazgo consistía en que este estaba basado en principios y preceptos morales de aplicación universal. En este sentido, Franklin no solamente inculcó estos principios a otros a través del ejemplo sino que también fue el creador de aforismos que han pasado a ser parte del patrimonio universal, como por ejemplo: "al que se ayuda, Dios le ayuda" y "el tiempo es oro".

Existen muchos estilos de liderazgo, pero todos esos estilos deberían incluir la práctica de principios superiores. Desafortunadamente esta conexión entre el liderazgo y los principios es a menudo subvalorada.

Pero, ¿Qué son los principios?

Los principios son directrices para la conducta humana que han demostrado tener un valor duradero y permanente. Son fundamentales. Son esencialmente indiscutibles, porque son evidentes por sí mismos y porque es absurdo tratar de vivir una vida efectiva basada en sus opuestos.

Ninguno de estos principios ha sido inventado por una cultura particular, pero han hecho parte de las culturas que han florecido a lo largo de los tiempos. Tampoco pertenecen a una doctrina religión en particular. Éstos principios son parte de las principales religiones, así como también de las filosofías sociales duraderas y los sistemas éticos. Forman parte de la conciencia moral humanas y parecen existir en todos los seres humanos, independientemente de su raza y su origen.

Volviendo a la vida de Benjamin Franklin, podemos leer en su autobiografía que él "deseaba vivir sin cometer ninguna falta en ningún momento". Sabemos que hizo una lista de trece virtudes morales que deseaba encarnar y mantenía un cuaderno detallado donde él podía evaluarse diariamente frente a estas virtudes. Los siguientes son esas virtudes o principios que él detalló en su autobiografía:

1. Templanza: No comas hasta sentirte harto. No bebas hasta la ebriedad.

2. Silencio: No hables más que aquello que pudiera beneficiar a otros o a ti mismo. Evita las conversaciones triviales.

3. Orden: Ten un lugar para cada una de tus cosas. Ten un momento para cada parte de tu trabajo.

4. Resolución: Comprométete a llevar a cabo lo que debes hacer. Haz sin falta lo que te comprometes a llevar a cabo.

5. Frugalidad: No gastes más que en lo que pueda hacer el bien a otros o a ti mismo. No desperdicies nada.

6. Trabajo: No pierdas el tiempo. Ocúpate siempre en algo útil. Elimina todo acto innecesario.

7. Sinceridad: No lastimes a nadie con engaños. Piensa con inocencia y con justicia. Si hablas, hazlo de acuerdo con esto.

8. Justicia: No perjudiques a nadie, ni haciéndole daño ni omitiendo lo que es tu deber.

9. Moderación: Evita los extremos. No guardes resentimientos tanto tiempo como puedas creer que lo merecen.

10. Limpieza: No toleres la falta de limpieza, ni en el cuerpo ni en la ropa ni en la vivienda.

11. Serenidad: No te dejes alterar por nimiedades, ni por accidentes comunes o inevitables.

12. Castidad: Recurre al acto sexual rara vez, y esto por motivos de salud o descendencia, pero nunca hasta sentirte harto o débil, y sin que llegues a afectar tu propia paz o reputación o la de otra persona.

13. Humildad: Imita a Jesús y a Sócrates.»

Sin duda alguna, Benjamin Franklin es un ejemplo de ese liderazgo que mezcla de forma armoniosa los principos y el logro de resultados. Un hermoso ejemplo que nos encantaría ver en los líderes que hoy formamos en nuestra Fundación Yo Creo en Mí.

domingo, 21 de febrero de 2010

El líder y la inspiración

Sin duda alguna uno de los trabajos más retadores para todo líder consiste en motivar a todos sus seguidores para el logro de una meta. Por otro lado, un líder sin visión y sin metas corre el riesgo de perder su relevancia y su influencia, que como hemos visto, son dos de sus activos más importantes.

Algunos ejemplos de la historia muestran excelentes ejemplos de líderes que han sabido inspirar a otros por medio de un sueño o un ideal elevado. En este sentido, la frase de Saint Exupery lo resume de forma fantástica:

Si quieres construir un barco, no empieces por buscar madera, cortar tablas o distribuir el trabajo, sino que primero inspira en los hombres el anhelo del mar infinito.

En el caso de nuestro artículo anterior, vimos que parte del éxito del liderazgo de Martin Luther King eran sus dotes de gran orador. Y sin duda uno de sus discursos es recordado como una pieza que inspiró a millones a luchar por un ideal. Me refiero al discurso: Tengo un sueño.


Este es un extracto de esta pieza inspiradora:

Hoy les digo a ustedes, amigos míos, que a pesar de las dificultades del momento, yo aún tengo un sueño. Es un sueño profundamente arraigado en el sueño "americano".

Sueño que un día esta nación se levantará y vivirá el verdadero significado de su credo: "Afirmamos que estas verdades son evidentes: que todos los hombres son creados iguales".

Sueño que un día, en las rojas colinas de Georgia, los hijos de los antiguos esclavos y los hijos de los antiguos dueños de esclavos, se puedan sentar juntos a la mesa de la hermandad.

Sueño que un día, incluso el estado de Misisipí, un estado que se sofoca con el calor de la injusticia y de la opresión, se convertirá en un oasis de libertad y justicia.

Sueño que mis cuatro hijos vivirán un día en un país en el cual no serán juzgados por el color de su piel, sino por los rasgos de su personalidad.¡Hoy tengo un sueño!

Sueño que un día, el estado de Alabama cuyo gobernador escupe frases de interposición entre las razas y anulación de los negros, se convierta en un sitio donde los niños y niñas negras, puedan unir sus manos con las de los niños y niñas blancas y caminar unidos, como hermanos y hermanas.¡Hoy tengo un sueño!

Sueño que algún día los valles serán cumbres, y las colinas y montañas serán llanos, los sitios más escarpados serán nivelados y los torcidos serán enderezados, y la gloria de Dios será revelada, y se unirá todo el género humano.Esta es nuestra esperanza. Esta es la fe con la cual regreso al Sur.

Con esta fe podremos esculpir de la montaña de la desesperanza una piedra de esperanza. Con esta fe podremos trasformar el sonido discordante de nuestra nación, en una hermosa sinfonía de fraternidad. Con esta fe podremos trabajar juntos, rezar juntos, luchar juntos, ir a la cárcel juntos, defender la libertad juntos, sabiendo que algún día seremos libres.

sábado, 20 de febrero de 2010

El liderazgo y la ley del sacrificio

Una de las leyes del liderazgo que expone Robert Maxwell en su libro es la Ley del Sacrificio. Esta dice que a mayor nivel de liderazgo, mayor la cuota de sacrificio de parte del líder. Sin duda, una historia que ejemplifica de manera perfecta esta ley es la vida de Martin Luther King.

Sus habilidades de liderazgo empezaron a surgir desde joven cuando tomó conciencia de la situación de segregación social y racial que vivían los negros de su país, y en especial los de los estados sureños. Mientras estudiaba su doctorado en la ciudad de Boston escuchó un mensaje acerca de la vida de las enseñanzas de Mahatma Gandhi, que lo marcó para siempre y que además le dio el impulso para seguir estudiando de forma profunda la vida de este líder indio.

Convertido en pastor baptista, en 1954 se hizo cargo de una iglesia en la ciudad de Montgomery, Alabama. Muy pronto dio muestras de su carisma y de su firme decisión de luchar por la defensa de los derechos civiles con métodos pacíficos, inspirándose en la figura de Gandhi y en la teoría de la desobediencia civil de Henry David Thoreau.

Al poco de llegar a Montgomery organizó y dirigió un masivo boicot de casi un año contra la segregación en los autobuses municipales. Este boicot fue un paso fundamental en el movimiento de los derechos civiles que se había puesto en movimiento en los Estados Unidos. Poco después de que comenzara este boicot, Martin Luther King pagó un precio por esta victoria. La policía lo arrestó por una violación menor de tráfico, y fue acusado penalmente por conspiración. Sin duda, su liderazgo empezaba a cobrarle su cuota de sacrificio personal.

La fama de este líder se extendió rápidamente por todo su país y enseguida asumió la dirección del movimiento pacifista estadounidense. Asimismo, abrió otro frente para lograr mejoras en las condiciones de vida de las personas de color.

En 1960 aprovechó una sentada espontánea de estudiantes negros en Birmingham, Alabama, para iniciar una campaña de alcance nacional. En esta ocasión, Martin Luther King fue encarcelado y posteriormente liberado por la intercesión de John F. Kennedy, entonces candidato a la presidencia de Estados Unidos, pero logró para los negros la igualdad de acceso a las bibliotecas, los comedores y los estacionamientos.

Lo que uno puede ver en su historia es que cada vez que escalaba más alto y se convertía en un líder más fuerte en la causa de los derechos humanos, mayor era el precio personal que tenía que pagar. Su esposa cuenta detalles de este sacrificio en su biografía:

Nuestro teléfono timbraba a altas horas de la madrugada, y cuando yo contestaba era alguien insultando y gritando obscenidades…. frecuentemente las llamadas terminaban con una amenaza de muerte si no salíamos de la ciudad. Pero a pesar de todos los peligros, y el caos de nuestras vidas privadas, yo me sentía inspirada y casi que en regocijada.

King hizo grandes cosas como líder. Lideró una marcha 250.000 personas hasta Washington, recibió el premio Nobel de la paz y expresó algunos de los discursos más sobresalientes de la historia norteamericana. Por todo eso él se convirtió en un poderoso agente de cambio para su país. Pero la ley del sacrificio inevitablemente exigía de él una cuota cada vez mayor. King fue arrestado y encarcelado en varias ocasiones. Fue apedreado, apuñalado y atacado de forma agresiva muchas veces. A su casa le pusieron una bomba pero nada de eso detuvo su trabajo y cada vez capacidad de influencia se expandía más. Lo interesante de toda esta situación es que en estuvo dispuesto a llevar a cabo este sacrificio de manera voluntaria. En su último discurso, el cual entregó la noche antes de ser asesinado, el dijo:

Yo no sé lo que va a pasarme ahora. Sé que tenemos unos días difíciles por delante pero esto no me importa porque yo he estado en la cumbre de la montaña. Ya nada me importa. Al igual que todos, me gustaría vivir una larga vida. La longevidad es importante. Yo sólo quiero hacer la voluntad de Dios. Y él me ha permitido llegar hasta la cima de la montaña. Y he podido mirar al otro lado y he visto la tierra prometida. Puede que yo no llegue allá con ustedes, pero quiero que sepan esta noche que nosotros, como el pueblo, llegaremos a la tierra prometida. Por lo tanto soy feliz esta noche.... "Y no temo ningún hombre mis ojos han visto la gloria de la venida del señor”

Al otro día Martín Luther King fue asesinado.

La historia de este líder ilustra muy bien la ley del Sacrificio, y muestra que esta ley a menudo se vuelve un compañero inseparable del líder. Podríamos decir que es difícil ser exitoso como líder si no se tiene esta capacidad de sacrificio. El líder a menudo tiene que renunciar a muchas más cosas de las que renuncien aquellos que los siguen y no solamente está llamado a demostrar mayor responsabilidad y compromiso, sino que su llamado implica una necesidad de sacrificar aspectos de la vida personal para el logro de la misión.

lunes, 15 de febrero de 2010

El líder y su misión

Nada más importante para un líder que el encuentro con su misión en la vida, con el llamado de su propio destino. Esto parece a menudo un acto sobrenatural, que cuando acontece cambia completamente la perspectiva e ilumina a la persona con respecto cuál es el camino a seguir.

¿Han escuchado ustedes cómo fue que la Madre Teresa decidió seguir el llamado y la entrega total al servicio?. Esto es lo que dice ella en su biografía:

Sucedió después de la segunda guerra mundial. Un día me encontraba fuera del convento, en las cercanías de hospital Campbell, cuando mis ojos vieron el espectáculo de una pobre mujer que agonizaba por el hambre. Me acerqué a ella. La tomé entre mis brazos y traté que la aceptaran en aquel hospital. No me escucharon porque se trataba de una mujer pobre. Murió en medio de la calle.

Una lectura del Evangelio me golpeó particularmente, cuando Cristo afirma que lo que hagamos a los más pequeños, a los que tienen hambre, a los enfermos, a los rechazados, es como si se lo hiciéramos a Él. De este modo, tuve la impresión de haber descubierto mi verdadero camino y acepté aquello que se me presentaba como un maravilloso regalo de Dios.

Fue como una llamada dentro de otra llamada. Algo parecido a una segunda vocación. Fue un mandato interior a renunciar a la congregación de Loreto, donde seguramente yo era muy feliz, para ponerme al servicio de los pobres de las calles.

En 1946, mientras me dirigía en tren hacia Darjeeling para hacer los ejercicios espirituales, sentí nuevamente una llamada para abandonarlo todo y seguir a Cristo en los suburbios y servirlo en los más pobres de los pobres. Comprendí que eso era lo que Cristo quería de mí.

Así que vemos el llamado a la misión de la Madre Teresa como un evento que la marcó profundamente, y que le mostró su razón de ser en este mundo.

Curiosamente, esta semana recordé otra experiencia similar de la cual había leído, y que le permitió a Jaime Jaramillo, conocido en Colombia como Papá Jaime, entender mejor cuál era su misión en la Vida.

Este gran líder colombiano se ha dedicado por varias décadas a sacar a los "gamínes" o niños de la calle, de las alcantarillas de las grandes ciudades. Por qué de las alcantarillas? porque los niños se esconden allí para que los grupos de limpieza social no los maten. De esta forma ellos viven entre desechos humanos, ratas y mucha oscuridad. Papá Jaime ha sido alguien que les ha tendido la mano y a la fecha ha servido a más de 50,000 niños que han pasado por su fundación.

Pero cómo descubrió él su misión en la vida?. De forma similar a la de la Madre Teresa!. Veamos lo que sucedió en palabras del mismo Jaime Jaramillo:

Desde muy pequeño sentía una gran sensibilidad por las cosas que pasaban y por los niños pobres. El arranque grande fue en la navidad del año 1973. Hace más de 30 años iba caminando por la calle, pasó un carro, del carro cayó una caja de una muñeca al piso, los niños de la calle salieron corriendo y una niña levanto la caja de la muñeca. Estaba feliz, ella me miraba y por estar mirandome no se dio cuenta que venía una tractomula, golpeó la niña y ella cayó sobre el pavimento.

Cuando vi que esa niña murió por una caja de una muñeca que no tenía nada en su interior, entendí cuál era mi misión en este mundo. Y fue así como una navidad del 73 con todo el frío en el alma, el dolor, el resentimiento, salí disfrazado de Papá Noel a repartir regalos a los niños de la calle. Fue así como nació la “Fundación Niños de los Andes” y el Papá Noel de los niños de la calle, siempre con la filosofía “No hay que dar el pescado sino hay que enseñar a pescar”.

Por lo tanto, vemos que uno de los más grandes regalos que la vida le entrega a un líder, es esa experiencia única que enlaza al líder con su misión. Es esto suerte?

Quizás si, entendiendo la suerte como la describió alguna vez Miguel Angel Cornejo: "suerte es la mezcla del talento y la oportunidad".

domingo, 14 de febrero de 2010

Ejemplos de Grandes Líderes

Hoy quiero compartir con todos una presentación acerca de algunos de los grandes líderes de la humanidad. Entre ellos tenemos a la Madre Teresa, a Gandhi, a Martin Luther King y a otros que serán una inspiración para nosotros en este blog.

Hay un par de líderes colombianos que quisiera que vieran, de uno de ellos hablaré en mi próximo artículo.

Recuerden que para ver esta presentación en pantalla completa, le pueden dar click al boton "full" que está en la parte de abajo del menú de la presentación.



miércoles, 10 de febrero de 2010

El liderazgo y la Ley de la Influencia

Hay un libro muy interesante de John C. Maxwell llamado “Las 21 Leyes irrefutables del Liderazgo”, y una de las leyes que él define se denomina La Ley de la Influencia. Según Maxwell, si uno no tiene influencia, no será capaz de liderar a otros.

En el primer artículo de este blog, hubo un comentario muy interesante que nos escribió Ernesto Crespo desde Argentina y que se relaciona con la Ley de la Influencia:

Yo lo entiendo (al liderazgo) como el poder de la voluntad de un individuo, para aflorar y motivar el desarrollo de las distintas cualidades de los individuos, canalizándolas hacia un objetivo común y superior.

Es claro que ese objetivo común y superior debe ser inspirado por el líder. Pero, esto no puede ser posible si las personas no le prestan atención a su líder o si no se sienten motivadas e inspiradas por su visión.

¿Qué nos dice la vida de uno de los más grandes líderes del siglo XX acerca de la importancia de la Ley de la Influencia?

Sin duda alguna la Madre Teresa es alguien que a primera vista no nos daría la imagen de una líder poderosa. Ella era una pequeña y frágil mujer, con un intelecto normal, y con una presencia física que no la destacaba. Sin embargo, por su dedicación al servicio de los más pobres entre los pobres, logró convertirse sin duda alguna en uno de los líderes más grandes del siglo XX. Pero, si analizamos un poco más a fondo la razón por la cual ella se gano ese sitio en la historia podremos ver que fue por su increíble capacidad de influencia. Sin duda alguna, ella es una demostración palpable de que la verdadera marca del líder es la influencia.

La organización que la Madre Teresa fundó y lideró se denomina Las Misioneras de la Caridad. Esta orden logró un crecimiento impresionante, mientras que otras órdenes de la Iglesia Católica decrecían tanto en miembros como en recursos. La organización de la madre Teresa alcanzó a tener 4,000 miembros y otros tantos miles de voluntarios. Bajo el liderazgo y la dirección de esta gran líder, sus seguidores lograron establecer centros de servicio en 25 países de cinco continentes. En Calcuta por ejemplo, ella creó un hogar para niños, un centro para personas con lepra, un hogar para los moribundos y un hogar para las personas que sufren de tuberculosis o desórdenes mentales. Una organización de este nivel y con ese impacto puede ser construida solamente por un verdadero líder.

Lucinda Valley, quién trabajo con la Madre Teresa escribiendo el libro “El Sendero Sencillo” describió a esta monja como: “La emprendedora energética por excelencia, alguien que percibió una necesidad y decidió hacer algo al respecto. Ella creó una orden y la sacó adelante en contra de todas las probabilidades, formulando sus cimientos, y finalmente expandiéndola alrededor del mundo”.

En los últimos años de su vida la madre Teresa era probablemente la persona más respetada en el planeta Tierra. Por lo tanto todas las personas escuchaban lo que ella decía, a pesar de que muchos estuvieran en franco desacuerdo con sus afirmaciones y sus posiciones basadas en las palabras de Cristo. Por ejemplo su posición con respecto al aborto le granjeó enemigos importantes, especialmente del sector más liberal de la sociedad y del gobierno norteamericanos. Pero cada vez que la madre Teresa hablaba, las personas la escuchaban. ¿Y cuál era la razón? Sencillamente, ella era una verdadera líder, y cuando el verdadero líder habla las personas escuchan.

La ley de la influencia nos enseña que el verdadero liderazgo no se asigna ni se otorga. El liderazgo se gana!, y solamente viene a partir de la capacidad de influenciar a otros. La posición o el cargo no es lo que hace al líder, sino que es el líder quien hace define el cargo y desarrolla la posición.

Así que la Madre Teresa es un verdadero ejemplo de liderazgo, y es por esa razón que en la Fundación Yo Creo en Mí, tenemos una pared de Grandes Líderes donde ella ocupa un lugar de privilegio. Nuestro propósito es inspirar en los niños, niñas y adolescentes la esencia del verdadero liderazgo, y qué mejor ejemplo que el de esta pequeña monja que fue capaz de generar tanto impacto positivo.


miércoles, 3 de febrero de 2010

¿Cómo se inspira un líder?

Volviendo a la película Invictus, hay un dialogo muy interesante en la película que nos ofrece una ventana a un principio del liderazgo: la inspiración. En este dialogo, Mandela habla con el capitán del equipo de Rugby de Sudáfrica, y le pregunta acerca de cómo hace para inspirar su equipo. El capitán le habla de sus métodos, y Mandela le da un consejo: "Para inspirar puedes usar el trabajo de otros", y luego procede a contarle su pequeño secreto: en sus años durante su estancia en la prisión de Robben Island, donde estuvo encerrado por más de 18 años (del total de 27 que pasó en la cárcel), descubrió una poesía que le daba inspiración una y otra vez para afrontar con fortaleza el cautiverio. Esta poesía se titula Invictus (de ahí el nombre de la película) y su autor es William Ernest Henley.

Luego Mandela le entrega al capitán del equipo el poema escrito de su puño y letra, y lo inspira a ganar el campeonato mundial de Rubgy, lo que finalmente se convierte en un elemento integrador entre negros y blancos en Suráfrica.

Lo interesante de esta poesía es que el autor la escribió en la cama de un hospital, después de sufrir la amputación de una pierna.

Hoy quiero compartir con ustedes esta pieza que inspiro a Mandela, y a través de él inspiró a otros a luchar por encima de los obstáculos de la vida, para lograr sus sueños y sus metas. Eso es liderazgo inspirador:

Invicto

Más allá de la noche que me cubre
negra como el abismo insondable,
doy gracias a los dioses que pudieran existir
por mi alma invicta.

En las azarosas garras de las circunstancias
nunca me he lamentado ni he pestañeado.
Sometido a los golpes del destino
mi cabeza está ensangrentada, pero erguida.

Más allá de este lugar de cólera y lágrimas
donde yace el Horror de la Sombra,
la amenaza de los años
me encuentra, y me econtrará, sin miedo.

No importa cuán estrecho sea el portal,
cuán cargada de castigos la sentencia,
soy el amo de mi destino:
soy el capitán de mi alma.

Invictus y una lección de liderazgo

Hace algunos días tuve la oportunidad de ver la película Invictus, que cuenta un aspecto de la historia de Nelson Mandela y cómo su liderazgo inspirador le permitió a negros y blancos en Sudáfrica unirse bajo una mismo ideal y una misma meta.

Hay una escena de la historia que tiene una frase muy interesante que quiero compartir hoy con ustedes. La escena se da cuando una persona cercana a Mandela lo cuestiona por su apostarle toda su reputación y su capital moral al equipo de rugby de suráfrica, compuesto principalmente por blancos. Mandela pensaba que a través de ese equipo el país podría unirse por encima de la lucha racial, pero su colaboradores más cercanos no compartian la misma opinión.

Así que en la película, Mandela suelta una frase que nos pone a todos a reflexionar acerca del verdadero del papel del líder. Veamos el diálogo:

Brenda Mazibuko: Mandela, tú estas arriesgando tu capital político, estás poniendo en riesgo tu futuro como nuestro líder.

Nelson Mandela: Las personas me eligieron para eso....y el día que me de miedo hacer lo que tengo que hacer, entonces ese día dejaré de ser la persona adecuada para liderar.

Pueden ver el corto teatral de la película haciendo click aquí.

martes, 2 de febrero de 2010

Saca lo que llevas dentro

Hay una película muy interesante llamada "El club de los poetas muertos". Y quizás una de las escenas más inspiradoras, y que está muy relacionada con el tema del liderazgo, es esta que encontré en Youtube, llamada "saca lo que llevas dentro".

En relación con la definición anterior de liderazgo, creo que no hay labor más importante que aquella en la cual una persona utiliza sus talentos y capacidad para permitir que otros descubran los suyos.

Esta es una historia que nos muestra un ejemplo claro de ese rol tan importante que se convierte en la marca del verdadero líder.


¿Qué es el liderazgo?

Todos sabemos que el liderazgo es importante, pero, ¿Quién de nosotros puede definir qué es realmente liderazgo?.

En realidad he escuchado de muchas definiciones, de las cuales unas son muy adecuadas, y otras no los son tanto. Sin embargo, hay una en particular que me ha llamado la atención, y que encontré en el libro de Stephen Covey llamado "El líder en Mí".

Esta es una definición que realmente nos pone a reflexionar, y que en mi opinión enmarca el más grande aporte que puede tener un líder, y es esa capacidad de formar y desarrollar a otros:

"El Liderazgo consiste en comunicar la valía y el potencial de las personas de forma tan clara que ellos se sientan inspirados a verlos en ellos mísmos".

Bienvenidos a la Ruta del Líder!